martes, 21 de noviembre de 2017

20. PARADA EN BOXES


No hay mayor riqueza que la salud. Parece un tópico de abuelitos pero es la pura verdad: ¿cuántos millonarios no darían todo por recuperar su bienestar? ¿De qué vale cualquier éxito si tu cuerpo te tortura?

Te juegas demasiado. Cualquier piloto de carreras te dirá lo absurdo que es intentar ganar con un vehículo que no está puesto a punto.

Incluso si está algo cascado, mejor me lo pones: sólo le sacarás provecho y ampliarás su vida útil si a partir de ahora llevas su mantenimiento a rajatabla.

Así que, sin excusas. A partir de ahora vuelve a la prudencia y no te saltes ni una parada en boxes.

Higiene diaria, ejercicio, buena alimentación, revisiones médicas... son puntos vitales, literalmente. Si no los estás cumpliendo no me hables de triunfo, porque te estás destruyendo.

La medicina moderna es algo fabuloso, pero nada podrá ayudarte si no la apoyas desde dentro. La salud empieza por uno mismo, teniendo la voluntad de cuidarse.

Eso sí: sin agobiarse. Obsesionarnos por lo físico y ver peligros donde no los hay también es ridículo. El cuerpo es una máquina estupenda con inmensos recursos internos. Favorecerás esos recursos de autocuración manteniendo tu mente en calma.

Cuando sientas ansiedad por tu salud, date un voto de confianza. Confía en la Madre Naturaleza y descansa en sus manos. Incluso dilo en voz alta "Confío en ti" y ocúpate en otros asuntos.

Quizá tengas limitaciones físicas, pero céntrate en desarrollar el potencial disponible. Tu cuerpo es una maravilla, el vehículo con el que disfrutar el viaje. Cuídalo.

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